Foto: Héctor Guerrero, EL PAÍS

La prensa de nota roja fue fuertemente cuestionada en México durante el mes de febrero. Colectivos feministas convocaron a protestas frente a las instalaciones de dos periódicos de la capital mexicana por la exposición en primera plana del feminicidio de Ingrid Escamilla, una mujer de 25 años asesinada el 9 de febrero por su esposo.  

Foto: Héctor Guerrero, EL PAÍS

La Prensa, un diario de nota roja de la Organización Editorial Mexicana (OEM), –con más de 50 diarios en todo el país– publicó la imagen con el título: “DESCARNADA”. Mientras que Pásala, del grupo Notmusa publicó la imagen con el título “La culpa la tuvo cupido”, haciendo alusión a la consigna de protesta “El violador eres tú”, de la organización feminista Las Tesis, un canto de denuncia a la violencia machista que se viralizó en todo el mundo. 

Durante los días que siguieron, las críticas hacia los medios crecieron en redes sociales y colectivos feministas convocaron a una protesta en la tarde del día 14 de febrero frente a las instalaciones de La Prensa. Ese mismo día, La Prensa publicó un editorial en primera plana explicando su posición, señalando que su trabajo había servido históricamente para subsanar casos de injusticia ahí donde las autoridades fallan, así como los casos que más indignan a la sociedad.

Como explica el historiador Pablo Picatto, es cierto que durante gran parte del siglo XX en México, la nota roja cumplió un rol realmente informativo para sus lectores, informando sobre temas de crímen, impunidad y corrupción en bajos niveles de gobierno. Sin embargo, Picatto explica que el género comenzó a privilegiar imágenes a color, escandalosas, a devaluar el reporteo de la historia y apelar al morbo más que al valor informativo. 

La protesta se llevo a cabo, las manifestantes quemaron un camión repartidor del periódico y se enfrentaron con la policía. Los directivos las atendieron y se acordó organizar una reunión de diálogo en los días siguientes. 

Martha Ramos, directora general editorial del medio explica a WAN-IFRA:

“no pensamos que la reacción fuera de tal magnitud. Valga decir que no hubo ningún indicador entre lectores de La Prensa que nos revelara que estaban molestos (…) Sin embargo, en redes sociales el tema creció y así lo fuimos observando”.  

Las feministas señalaron en la convocatoria, “la prensa lucra con nuestra desgracia y nuestros cuerpos, por violentar el debido proceso y ejercer violencia simbólica en nuestra contra”. Sin embargo, Martha Ramos detalla que “ese tipo de temas, siempre pasan por el departamento Jurídico que nos ayuda a verificar que no estamos violando ningún protocolo de protección de datos, protección de la identidad de víctimas y victimarios ni violaciones al debido proceso”. 

Protestas, diálogo y acuerdos

El miércoles 19 de febrero, organizaciones feministas se reunieron con los directivos de La Prensa. Si bien en el editorial la publicación declaró que había “modificado lenguajes y ajustado coberturas a los lineamientos legales. Entendemos hoy que no ha sido suficiente y hemos entrado en un proceso de revisión más profunda”, durante la reunión los directivos no accedieron a las peticiones de las manifestantes de revelar su fuente y ofrecer una disculpa pública a la familia de la victima.

Sin embargo, acordaron realizar capacitaciones a su personal; la directora editorial comenta que previo a la reunión con las representantes de colectivos feministas se acercó con su equipo editorial de El Sol de México, ESTO y La Prensa –los tres periódicos de la OEM en la Ciudad de México–,

 “de ellos mismos salió la petición de generar más capacitación para el uso de lenguaje inclusivo y periodismo con perspectiva de género. También solicitaron capacitación y protección para la cobertura de eventos de violencia”. 

Además, se llegó a un acuerdo a partir del cual los colectivos feministas tendrán un espacio semanal en el periódico dedicado a sensibilizar sobre los temas de género a partir del 2 de marzo, así como un espacio de opinión permanente y colaboración en la edición especial del día de la mujer.

Un problema estructural de la industria periodística

Los medios han ignorado a las mujeres por mucho tiempo, de acuerdo con el Proyecto de Monitoreo Global de Medios, “las mujeres constituyeron únicamente 24% de las personas sobre las cuales se leyó, vio o escuchó en la prensa escrita y los noticieros de la televisión o la radio”, además cuando a las mujeres se les cita la entrevista se basa en su experiencia personal como víctimas, testigos o en su rol de amas de casa. 

Cuando surge la necesidad de acudir a expertos para una cobertura, los periodistas recurren en la mayoría de los casos a hombres, según el mismo monitoreo de medios. Tan solo en 19% de los casos se escoge a una fuente experta mujer, a pesar de que 50% de las mujeres en edad laboral forman parte de la fuerza trabajadora de América Latina. 

Primeros cambios…

“La Organización Editorial Mexicana (OEM) ha emprendido un interesante ejercicio de renovación. De unos años para acá contrató a periodistas sólidos y de buena reputación para rescatar unas páginas que aunque siempre tuvieron buenos cronistas y reporteros, eran vistas como parte del sistema priista de comunicación”, señala el periodista Salvador Camarena. 

Hace algunos meses, dos de los periódicos del grupo, El Sol de Cuernavaca y El Sol de Cuautla, se despidieron de la nota roja. La decisión, “se funda en la determinación de contribuir con contenidos noticiosos a la construcción de la paz, una tarea que no admite regateos”, según se explica en su editorial.

El 26 de noviembre de 2019, la OEM firmó el Pacto por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas de la UNESCO, en donde se especifica que tendrán que buscar acciones para promover la erradicación de estereotipos sexistas y de la apología de la violencia contra las mujeres en sus contenidos, entre otras obligaciones; por lo que deberán seguir con acciones contundentes para refrendar los compromisos firmados en su pacto.

Este caso ilustra como los medios deben de estar atentos no solo a sus lectores más fieles y a sus tradiciones más históricas, pero también a los cambios sociales que afectan a la comunidad de la que forman parte. En épocas de desconfianza hacia los medios y crisis del modelo de negocio de la industria periodística, estar abierto al cambio y saber adaptarse a él es clave para mantener relevancia y así, tener más posibilidades de ser sustentable económicamente a largo plazo.

→ Aclaración: La OEM es miembro de WAN-IFRA y su directora general editorial, Martha Ramos, es consejera del Foro Mundial del Editores de WAN-IFRA.