El aborto es una consecuencia lógica a una ausencia por parte del Estado de educación sexual, de acceso a anticonceptivos económicos y que no causen efectos secundarios severos en el cuerpo, a excepción del condón y teniendo en cuenta que puede fallar.

No estamos hablando de estar a favor del aborto, porque los abortos ya se practican, estamos en contra de abortos clandestinos, en clínicas insalubres que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres. Por esto creo que el derecho a una maternidad voluntaria es mucho más consiste que el abstracto derecho a la vida, donde escuchamos opiniones muy variadas.

Además, si tomamos en cuenta que el acceso al aborto por violación (aprobado en todos los estados del país) es restringido porque la justicia es letrada, de acceso sólo para unas cuantas. Entendemos que el aborto no sólo es para quienes «presumiblemente actuaron irresponsable», sino para mujeres que no tuvieron acceso a la información y recursos suficientes para escoger cuándo ser madres y que además no tuvieron acceso a la justicia.

Pensar que las mujeres abortan porque actuaron irresponsablemente es mirar de forma paternalista, porque se eliminan razones culturales, de acceso a la justicia, de ausencia de derechos humanos.

Si las mujeres son madres cuando tienen condiciones óptimas para serlo evitamos patrones de feminización de la pobreza, ya que el rol del cuidado históricamente se deposita en ellas.

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